Para muchos, el fin del verano implica el fin de las vacaciones, de la playa y de la felicidad. “Ahora toca esperar otro año más para poder disfrutar de toda la diversión, descanso y posibilidad de viajar que nos ofrece esta época”, es el pensamiento que se repite entre los numerosos vacacionistas que llenan playas, aeropuertos y carreteras durante la época estival.

Sin embargo, para mí, el otoño es la mejor estación del año, no solo por la extraordinaria belleza de sus colores sino por la amplia variedad de posibilidades que ofrece a la hora de elegir un destino de viaje y a precios considerablemente más bajos que en la estación precedente.